lunes, 26 de abril de 2010

¿ Quién soy yo ?


Cuando en el Blogguercedario te proponen, como así fue el caso la pasada semana, que te hagas una autoentrevista se te pasan por la cabeza mil preguntas que podrías hacer a cualquier otro, menos a tí. Al final cada uno sale de esta como puede y, en mi caso, este fue el resultado.


La cita estaba acordada a las siete de la tarde. Una llamada a mi móvil, cuando ya estaba en camino, me obligó a modificar mis planes. Se retrasaba media hora y cambiaba el lugar acordado. Difícilmente podríamos disfrutar, tranquilamente y alrededor de una discreta mesa cercana al ventanal de la cafetería, de un buen café expreso. Llegué tarde o, mejor dicho, él ya se encontraba allí. La explanada de parking del centro comercial se encontraba a tope.

Permítame primero decirle que estoy algo nervioso. Realmente, para mí, es la primera entrevista que realizo y alguien, tan especial, debería tener enfrente a un consumado periodista…. pero, como comprenderá, órdenes son órdenes.

miércoles, 21 de abril de 2010

La flecha olímpica, sí entró.


Por José Manuel Beltrán

"Queridos colegas, sé que estoy muy cerca del final de mis días. Tengo 89 años. Permitidme que os pida que toméis en consideración premiar a mi país con el honor y el deber de organizar los Juegos Olímpicos de 2016", estas fueron, casi, las últimas palabras de Juan Antonio Samaranch, Presidente honorífico del C.O.I., en el último acto oficial en el que representó a nuestro país.

En Octubre de 2.009, la ciudad de Madrid con el apoyo de todas las Instituciones del Estado al igual que, así lo creo, de la gran mayoría de los españoles efectuaba su presentación final para obtener la designación de organización de los Juegos Olímpicos de 2.016. No pudo ser y, Río de Janeiro, se llevó “el gato al agua”, como vulgarmente se dice.

lunes, 19 de abril de 2010

Paleto de ciudad



Cuando alguien te propone, como en mi caso ha sido por los amigos de el Bloggercedario, que hables de tu ciudad favorita; te están involucrando en un problema. Algunos de vosotros lo tendréis claro pero, en mi caso, no es así. En cualquier caso, la propuesta sugerida tomó forma en lo que a continuación, si vosotros queréis, podéis leer.

Por José Manuel Beltrán

Las grandes ciudades tienden a dispersar tanto al individuo de la misma forma que la manada de gacelas, en su plácido reposo sobre cualquier lugar de África, huye en múltiples direcciones consecuencia de un maldito disparo. Es así que, las relaciones interpersonales se concentran –en su mayor parte, por obligación- en el trabajo.

Durante veinte cortos años –a estas alturas de mi vida, ya casi todo se me hace corto- nací, me criaron y viví en una gran ciudad. Disfruté, como todo crío, de los amigos del barrio entre los que nunca podía faltar un balón para, en cualquier descampado, destrozar nuestras casi únicas zapatillas sabedor de la reprimenda que, a posteriori, provendría de mi madre. Las chiquilladas, por no decir claramente gamberradas, nos hacían volver loco al dueño del clásico puesto de melones que, como todos los años con sus toldos envejecidos, se instalaba en las proximidades de mi bloque. Por la tarde, en cualquier momento de despiste –debidamente preparado por nuestra parte- le robábamos un melón con el que salíamos en fuga para deleitarnos de su ingesta.

martes, 13 de abril de 2010

Martes y trece


por José Manuel Beltrán

De vez en cuando, y sin ningún orden o excusa, me da por entrar en Wikipedia. Ya sabéis, la enciclopedia libre de Internet. Hoy, sin saber sobre qué escribir y después de varios días sin hacerlo, lo he hecho. ¡Vale, y ahora que pongo!, ya os he dicho que, cuando lo hago, generalmente no tengo criterio. Mira por donde hoy es martes y trece, así que, esto mismo. Lo primero que me ha salido es la referencia al famoso dúo de humoristas, antaño formado por Josema Yuste y Millán Salcedo, los famosos de “la empanadilla”, pero como que ahora ya están, pero que muy descafeinados o pasados de moda, la siguiente opción era la histórica.

miércoles, 7 de abril de 2010

La radio, los blogs y la magia



Por José Manuel Beltrán

Nada más regresar, y una vez disfrutados unos pequeños días de descanso en las maravillosas playas del Algarve, conecté el portátil y me encontré con un correo electrónico que me remitía COPE Sierra Blanca –emisora conocida por todos vosotros y que debe su segundo apelativo al área de influencia de sus ondas: Marbella y alrededores-.

Me invitaban a realizar una entrevista, inaugurando de esta forma un nuevo espacio de radio dedicado exclusivamente al mundo de los “blogs” y más en concreto los realizados desde Marbella. He respondido afirmativamente a esa invitación, no tan solo por la dulce voz de su presentadora, a la sazón Leire de Luis, sino porque consideraba la conductora del programa que los “blogguers ó bloggueros” ayudamos en gran manera- con nuestra participación- a la intercomunicación y difusión de ideas y conceptos que, alejados de la profesionalidad de otros medios, resultan ser sumamente interesantes sin que necesariamente deriven en ningún tipo de competencia sino más bien de complementariedad.

lunes, 5 de abril de 2010

Cierre la puerta por fuera

Esta es la historia creada a raíz de la invitación de los amigos del Bloggercedario. La frase propuesta sobre la que se genera la idea era: "Mi primera vez". El resultado se desarrolla a continuación y, como siempre, vuestra opinión es la que importa.


Por José Manuel Beltrán


La clase, como era por otro lado habitual salvo por razones obligadas de enfermedad, se encontraba totalmente llena. Sobre cada uno de los pupitres se mostraban, todavía sin abrir pues esa era una decisión directa de quien iba a dirigir la aburrida charla, los libros de cada uno de los obligados participantes. Algunos de ellos impolutos, lo que daba muestra del nivel de uso otorgado por su poseedor. Curiosamente el de Iñaki era uno de los más desgastados aún cuando también se podía decir que, por lo que él denominaba la ilógica de su contenido, era el más vilipendiado de toda su colección y eso a pesar de las cuantiosas anotaciones que, a modo de apostillas, él realizaba y que le servían para plantear sus preguntas al profesor.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Decididamente, voy a ser BIS


Por José Manuel Beltrán

Espero que no os molestéis por lo que voy a escribir y, sobre todo, os pido vuestra comprensión. No es que lo lleve pensando mucho tiempo aunque la verdad, en estos últimos días ya estando cercana la decisión, me encuentro algo nervioso. El caso es que, por mucho que se quieras desvirtuar la fecha, todo es un proceso natural en el que nadie puede achacar nada, a nadie, y además proporciona un inmenso placer.

Estoy seguro que, en mi nuevo estado, podré disfrutar de caricias diferentes muy alejadas de todas aquellas que, por forzadas, algunas veces haya podido recibir. Sé que debo compartirlas, pues esa es una característica del bis, y también que no debo propiciar celos o actitudes con conlleven a ello. Si yo doy, a buen seguro que recibiré.

lunes, 22 de marzo de 2010

La serpiente de Evaristo

Durante dos semanas, por diferentes cuestiones, no he publicado mi colaboración semanal en el Blogguercedario. Reestablecida la normalidad aquí os dejo un pequeño relato, más o menos acorde a la frase sugerida: El paraiso. Como siempre, vosotros tenéis la última palabra.


Por José Manuel Beltrán

¿Sabes?, la verdad es que no recuerdo bien como llegué hasta allí pero, lo que nunca podrá desaparecer de mi memoria, es el por qué de mi decisión.

Evaristo, esa tarde y antes de regresar a su casa, había tomado unas copas de más. Su cuerpo frágil le decía que ya era suficiente, sin embargo había entrado en la rutina repetitiva de alargar su mano hacia la copa, sin que ya sus papilas gustativas pudiesen apreciar el peculiar sabor del ron. La conversación que él creía mantener con su contertulio –a la sazón el camarero que le servía la bebida- tenía como única respuesta señales de asentimiento, aunadas con pequeños esbozos de sonrisa.

sábado, 20 de marzo de 2010

La nata de mi madrina

por José Manuel Beltrán

Ya han pasado muchos años. Mi memoria, que nunca se puede decir que haya sido excelente aunque tampoco escasa, me ha retrotraído a épocas de mi niñez. La culpa de ello, si bien en este caso la palabra culpa no es para nada apropiada, la tiene un maravilloso libro –que por supuesto aún conservo, pues es uno de mis favoritos- publicado en 1.965. La edición que obra en mi poder es tres años más tardía y eso gracias al Círculo de Lectores del que, también recuerdo, por esos tiempos yo era socio.

lunes, 8 de marzo de 2010

Yo no celebro el Dia de la Mujer Trabajadora

Por José Manuel Beltrán
(Artículo publicado en el Diario Marbella Express, con fecha de hoy)

Lo declaro en voz muy alta: Yo no celebro el Día de la Mujer Trabajadora. Pensarán ustedes -quienes se atrevan a seguir la lectura de los párrafos siguientes- que soy una persona con escasos recursos de solidaridad, a la vez que injusta, que estoy anclado en un desaforado machismo o, lo que es peor, que no siento ningún respeto por la mujer. Es importante afirmar también que yo soy el único responsable de mis palabras, pero puestos a continuar con la provocación ¿acaso no somos más responsables de nuestros procederes?. Acabo de emplear el plural y, sin pedirles permiso, les acabo de meter en el mismo saco. Será que me he acordado del refrán popular que dice lo de “ver la paja en ojo ajeno y no ver la viga en el nuestro”.

sábado, 6 de marzo de 2010

El referéndum suizo



Por José Manuel Beltrán

La verdad es que los habitantes de este maravilloso país, con derecho a opinar por medio del voto, no dejan de asombrarme. He tenido la oportunidad y fortuna de visitar en varias ocasiones Suiza y poder deleitarme de sus espléndidos parajes. En muchas ocasiones te puedes sentir como en un cuento de hadas –esas son las ventajas de nuestros sentimientos cuando se trata de disfrutar de tus vacaciones y tu ocio-, aunque la cotidianeidad de la vida diaria puede distar mucho de nuestra fantasía e imaginación.

lunes, 1 de marzo de 2010

El mensaje misterioso II

Por José Manuel Beltrán

Esta es la continuación del relato iniciado la pasada semana y publicado en el Blogguercedario el sábado 20 de febrero. ...... Tomaros vuestro tiempo...
Quien quiera recordar la primera parte, debe pulsar aquí.

- ¡Sabes… , ya no aguanto más!. Me dijiste que era una cuestión de tiempo, o algo así. Que las circunstancias, y yo te apoyé desde el primer momento por mi amor hacia ti, te habían colocado en esta situación. En definitiva, que lo dejarías. Pero ella te subyace; te domina y, me doy cuenta, tú solo buscas determinado interés.

Las palabras de Gloria, por repetitivas en anteriores situaciones, tenían siempre la misma respuesta. Andrés Valdivia tenía, además del físico, el don del encantamiento verbal. Sus muchos años viviendo en la inmensa Argentina le habían otorgado un elegante vocabulario adornado con una melodía de voz, siempre adecuada, y una perfecta vocalización.

martes, 23 de febrero de 2010

¿ Será o no será ?


Por José Manuel Beltrán

Dice el refrán popular que “ cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo mata moscas “. Y es así, más o menos, como me encuentro yo desde hace varias semanas, si bien es cierto que, ni mucho menos soy el diablo y no se si, desgraciada o afortunadamente, me falta mucho tiempo para hacer lo que me gusta, entre otras cosas escribir aquí.

Es ya sabido que tengo bastante abandonados mis comentarios en vuestros blogs y la razón ya está aducida en el anterior párrafo. A su vez, como puede parecer lógico y natural, los comentarios en el mío también han descendido, ¿quizás?, debido a que los últimos “post” son en su mayoría relatos cortos o, ¡vete tú a saber!, no tienen ningún interés.

lunes, 22 de febrero de 2010

El mensaje misterioso


Esta vez, los amigos del Bloggercedario me ponían en un buen aprieto. Escribe lo que quieras, como siempre, sobre la frase propuesta y ésta es: ¡..qué vicio..!. Y ahora ¿qué escribo yo?, me pregunté a mi mismo. ¡Venga no seas cobarde! y esto es lo que salió. Después de leerlo, os pregunto ¿alguien quiere colaborar para desliar la madeja?

Por José Manuel Beltrán

La escasez de sus recursos económicos, aunque cierto es que también lo eran otros muchos distintos a los pecuniarios, habían dejado su teléfono móvil sin operatividad. Apuró, hasta su extremo inferior máximo, la última botella de güisqui que le quedaba sin contar, por supuesto, las que se apilaban desordenadamente y ya totalmente vacías en el cubo de la basura. Su consciencia, como era por otro lado habitual al final de cada noche de todos los viernes –que más valdría decir, ya sábado-, era insensible a cualquier mínimo acto de normalidad. Sobre la mesa del salón, en el cenicero rebosaban multitud de colillas en muchos casos mal apagadas, lo que producía que la habitación despidiese un olor asqueroso para todo aquel que, procedente del exterior, quisiera adentrase en ella. Su estado era tan lamentable que ni siquiera las dos hileras de polvo blanco, alineadas en paralelo sobre la misma mesa del salón, podían ser observadas por él mismo. Se encontraba “ciego”, como en muchas ocasiones le habían recriminado tanto sus amigos como su hermano con quién compartía la vivienda.

lunes, 15 de febrero de 2010

Tú si que eres tonto y no la caja


"La caja tonta", esta ha sido la frase elegida por el Bloggercedario para que cada uno encauzase su historia. El resultado de lo, por mí, publicado es el que ahora váis a leer. Como siempre, cada uno que saque sus conclusiones.

Por José Manuel Beltrán

Fijó su mirada de forma más detenida en el paisaje que le circundaba. A las faldas de la montaña ya se podía observar como una pequeña manada de lobos buscaba el alimento necesario que les hiciese más fácil la subsistencia del crudo invierno. Todavía estaban lejanos los momentos en que disfrutaría, junto con el resto de la familia y en la casa de la playa, de otro maravilloso VERANO AZUL. Sin lugar a dudas él prefería la mayor belleza de, lo que otros denominaban, la soledad del HOMBRE Y LA TIERRA. Era un apasionado de la naturaleza y su disfrute, es verdad que algunas veces AL FILO DE LO IMPOSIBLE, pero siempre lo encontraba en la montaña.

lunes, 8 de febrero de 2010

Totus revolutum


El Efecto placebo. Esta ha sido la frase elegida por los responsables del Bloggercedario y que me inspiró el relato que a continuación, espero, podáis disfrutar. Está basado en hechos y datos históricos reales. Por supuesto la construcción literaria es de mi única responsabilidad.

Por José Manuel Beltrán

Melitón se hincó de hinojos en el confesionario. Tras las consabidas introducciones oficiales en el saludo, propias de la confesión, tardó más de quince minutos en expresar verbalmente todas las barbaridades por él cometidas hacia otros miembros de la sociedad. Muchas de ellas, si el interlocutor fuese otro, llevarían consigo la inmediata presencia de su persona ante un juez. No se puede decir que no se encontrase azorado al relatar los hechos, sin embargo, sabía que ese era un lugar seguro pues nada de lo allí expuesto podría ser revelado, salvo que su interlocutor fuese en contra de la ley eclesiástica.

Tras la detallada exposición, una voz procedente del interior del confesionario le ordenó apartarse del mismo para, en otro lugar de la iglesia y también de hinojos, purgar sus culpas por medio de la oración de cinco Ave Marías, diez Padre Nuestros y el rezo completo de un rosario, si bien éste podría hacerlo de regreso a su casa.

lunes, 1 de febrero de 2010

Haití ¿ y ahora qué ?


Sábado sí y otro también, el Blogguercedario me propone una palabra o frase y de ahí nace, generalmente un relato que publico aquí los lunes. En este caso la palabra propuesta era: Terremoto. No se puede decir que, lamentablemente, el tema se encuentre desactualizado. Gracias por vuestra paciencia.

** Foto de Marco Domino- Agencia Reuters.


Por José Manuel Beltrán



No es fácil abstraerse, al escribir sobre el tema propuesto, de todas y cada una de las imágenes que por los distintos medios se están emitiendo como consecuencia de la terrible desgracia ocurrida en Haití.


Hasta la fecha he hecho uso de este espacio, gentilmente ofrecido por los responsables del mismo, para dar luz a relatos imaginarios inducidos por la palabra o frase propuesta. Hoy es la excepción pues, por más que mi cerebro quiera apartarse transitoriamente de la tragedia acaecida, es casi imposible. De ahí que quiera añadir –de forma especial y particular- la originalidad de varios de los relatos, pues vosotros si habéis sido capaces de hacerlo sin que vuestros corazones, por supuesto, se encontrasen alejados de las mismas circunstancias que a todos nos embargan y sin menosprecio alguno, también por supuesto, para el resto de los componentes.


Todos nos hemos volcado, de una forma u otra, para aportar nuestra solidaridad y ayuda a los afectados. Quisiera confiar en que esta ayuda este bien canalizada, no solo en estos inicios urgentes para unas necesidades básicas, sino en un futuro también. Se trata de construir de nuevo, pues casi nada queda por reconstruir. Dejar a un lado los intereses geopolíticos y económicos para centrarse en las personas; en sus sentimientos; en lo que, de verdad, merece la pena: su dignidad.


Los Gobiernos son poderosos, el del Vaticano quizás lo es mucho más, y es ahora cuando deben poner a sus huestes subordinadas en la misma línea de colaboración que la que nosotros, simples ciudadanos, demostramos con nuestra misma familia cuando de ayuda urgente se trata.


Los ojos de un niño; la mirada perdida de un enfermo; la desesperación de unos padres; la impotencia de un médico, de un bombero o de cualquier persona de buena fe cuando no puede hacer más, porque nada tiene más que sus manos.


Son ya muchos los días en que la tristeza ha colmado nuestro corazón. Nos queda la esperanza, por mi parte exigida, de comenzar a crear un mundo nuevo. Haití debe ser ahora, el germen y semilla de lo bien hecho. El modelo de recuperación de otra forma de concebir nuestras vidas; la de nuestras generaciones futuras. No puede ocurrir de nuevo, al igual que ha sucedido con otros lugares, que pasados unos meses solo nos quede el recuerdo de lo sucedido como una simple anécdota. Me resisto a creer que somos tan miserables. No sabemos todavía como luchar contra las fuerzas internas de nuestro globo terráqueo pero sería imperdonable que nos empeñásemos en luchar entre nosotros mismos.


Salud, ciudadanos.

miércoles, 27 de enero de 2010

Perpetua pero revisable.

Por José Manuel Beltrán


Perpetua era el nombre de la vecina del pueblo, contigua su casa a la de mi abuela Rufina. Todos los paisanos le gastaban con bastante frecuencia bromas en relación a su nombre: “Perpetua, tú si que vas a durar y no nosotros”; “Perpetua, tu salud es como tu nombre”, y así más y más frases que a la consabida no es que le disgustase en demasía pero sí es cierto que les recriminaba su poca inteligencia, hasta que ya no pudo hacerlo pues, como todo humano, falleció.

Es la misma inteligencia que se muestra en las propuestas de nuestros políticos que, en muchos casos, está acorde a los niveles de nuestro alumnado en algunas asignaturas –casi todas, diría yo-, tomando este último dato según las últimas encuestas publicadas. Unos dicen de otros –y ya todo el mundo sabe a quienes me refiero en cada uno de los lados- que se apuntan al oportunismo para hacer política olvidándose casi por completo de su propia historia cuando los ahora unos eran otros y los otros son ahora unos.

Los medios de comunicación nos han venido a recordar –también diría yo que de forma interesada para sacar provecho económico-publicista de la ya antigua información- el triste aniversario de la desaparición de una joven, allá hace un año. Su familia no necesita este recordatorio pues, seguro, que todos y cada uno de los días ese recuerdo se ha convertido en eterna pesadilla. Pero, como de cualquier cosa hay que sacar rédito, ciertos políticos –que no merecen ni siquiera este apelativo- buscan la oportunidad para atacar a los otros e intentar polemizar sobre la perpetua, que en este caso no es la vecina del pueblo sino la condena que un juez, en base a ley, podría dictar por ciertos delitos.

Estos mismos ilustrados conocen que nuestro ordenamiento jurídico actual no permite tal sentencia. Pero da lo mismo, al estilo Paco Martínez Soria, ellos “erre que erre”. Se permiten introducir otra estupidez –así se lo he oído en declaraciones a Esperanza Aguirre- y no es otra que la cadena perpetua revisable. Lo que en principio podría tener atisbos de raciocinio –pues todo puede ser revisable salvo, de momento, el acto de la muerte- queda fuera de lugar cuando al explicarlo se añade una nueva estupidez. Dice Esperanza, y otros dirigentes de su afinidad, que pasado un tiempo y visto el comportamiento y arrepentimiento del reo condenado perpetuamente se podría modificar su condena. Pero añade, salvo a terroristas y violadores porque TODO EL MUNDO SABE (ya nos ha metido a los demás en su saco) que estas personas nunca tendrán arrepentimiento ni posibilidad de reinserción en la sociedad.

Yo no soy como usted, “Diosa” Aguirre. Yo no sé si una persona va a cambiar, al igual que tampoco sé, seguro, que cambiará pero, al contrario de su postura –como casi siempre radical y destructiva- mantengo la esperanza en el ser humano. Todas las personas tenemos la capacidad de rectificar a pesar de graves errores cometidos y a nadie le podemos negar ese derecho. Debiera medir usted muy bien sus palabras porque, como decía la ciudadana Perpetua, no es que me disgusten sus palabras –que en este caso también- sino que me disgusta mucho más su poca inteligencia. Menos mal que usted tampoco será perpetua al igual que el eterno “campeón” Arenas que fue el primero en dar luz pública a esta estupidez.

Salud, ciudadanos.

lunes, 25 de enero de 2010

La fiesta de gala de capitán. Relato corto

El Bloguecedario, sitio en el que colaboro habitualmente los sábados, nos proponía escribir acerca de "Amor virtual". Mi imaginación, por suerte, no está acabada y es así que lo que vais a leer ahora -publicado el pasado sábado, 16 de enero- es el resultado a la propuesta. Como siempre, espero que lo disfrutéis.

por José Manuel Beltrán


Todas y cada una de las mañanas, a primera hora, miraba hacia el cielo esperando encontrar los mínimos síntomas de esperanza. Había implorado, tanto de forma interna como de manera externa, que aquél que dirigiese la orquesta de los elementos diese paso a la siguiente página de la partitura para entrar en el alegro. Su soledad espiritual se engarzaba perfectamente con la física y es así que su imaginación había creado una forma diferente de conversación, bien fuese con la extraña figura que se formaba por la proyección de la sombra de un árbol o, por medio del continuo traqueteo que un cercano pájaro carpintero ejercía sobre los troncos de los árboles. Se podía considerar ya su mejor vecino, pues también le veía en la misma soledad con la que él cohabitaba.

miércoles, 20 de enero de 2010

Controladoras


por José Manuel Beltrán

Mi mujer está hoy especialmente contenta. No es que haya hecho yo mérito significativo alguno –que alguna que otra vez, si que lo hago que conste- sino que, con tan solo confirmar por la prensa lo que ya había escuchado, tanto en radio como en televisión, su cara irradia felicidad sin que tenga que esperar al consabido premio de La Primitiva.


La cuestión es muy simple. El Sr. Blanco, “Pepiño” para quienes tienen una amistad íntima con él –que no es el caso-, ha indicado en rueda de prensa nacional que el sueldo medio de las controladoras debe de estar en el entorno de los 200.000 euros. Ya se sabe por todos, a la vez que reconocido, que el cometido asignado a esta función es importante para nuestra sociedad pues, indudable es, si no se efectuase ese control adecuadamente se pondría en riesgo la vida de muchas personas. Cuestiones similares ocurre en el ejemplo dado por el ministro –aunque siempre con matices- con el colectivo de los jueces, los médicos y otros similares.


Mi querida esposa –ella me lo promete, sin que ello sea necesario pues yo siempre la creo- no está en el ejemplo del ministro cuando decía que uno de ellos había alcanzado, durante 2.008 e incluidas las horas extras, un salario de 900.000 euros. Pero a ella le da lo mismo pues, insisto, está la mar de contenta.


Los 200.000 euros de sueldo para el año próximo –en voz baja me dice que incluso estaría dispuesta a rebajarlo un poco más- los cree, ¡por fin!, justos. Y yo la apoyo hasta el final y no solo por el aspecto crematístico, que ya de por sí es importante.


Ella lleva muchos años –seguro que así continuará, pues lo lleva en la sangre- ejerciendo esta profesión. No se puede decir -en grado extremo- que haya peligrado mi vida ni la de mis hijos pero, es verdad que hubo momentos en los que el peligro estuvo muy cerca. Su profesionalidad en el control de las cuentas de la casa –sobre todo los gastos aunque también ha colaborado y colabora en los ingresos- ha sido exhaustiva. El control sobre el cuidado de la ropa –alargando su durabilidad y buen uso-; el control sobre la alimentación a menor coste pero sana; el control sobre el gasto desmesurado en el ocio –que bien que se lo merece-; el control sobre la educación de mis hijos; el de los regalos de Reyes o de cumpleaños; el control de nuestras vidas –no por cuestión restrictiva o de imposición- sino por enderezar actitudes o caminos equivocados. Y tantos otros controles que ahora se me escapan pero que incrementan su tremendo grado de responsabilidad.


Ella, ¡por fin!, se alegra de esta excelente noticia. Yo, soy sincero, me alegro por ella y por otra gran multitud de controladoras que existen en nuestro país. Así que, “querido Pepiño” no te duelan prendas para, si es necesario que seguro que lo es, reducir ese sueldo a esos niveles de la U.E. pues sabes que tienes toda la confianza de mi entusiasta esposa y, seguro, la de otros miles de mujeres controladoras a las que desde aquí doy las gracias por su responsabilidad.


Salud, ciudadanas controladoras.